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MARIA BARBER

TERAPIA TRANSPERSONAL CON CABALLOS.

RECUERDA QUIEN ERES

"Es tanto lo que tenemos que aprender los humanos de los caballos, que se nos va la vida y seguimos ciegos ante lo más evidente.

"Nuestra capacidad de transformar el dolor en amor".

MARIA BARBER

                            

 

 

 

La terapia Transpersonal con caballos es un proceso terapéutico profundo que integra cuerpo, mente y espíritu. Cuando el alma duele, el caballo escucha. Ellos con su presencia, su energía facilitan el camino de vuelta a casa. La reconexión con nuestra auténtica identidad. Este camino está estructurado en varios talleres presenciales con caballos, independientes y complementarios, guiados desde un enfoque ancestral, y transpersonal. ​Desde su propia esencia, los caballos siguen acompañándonos en nuestro proceso evolutivo. La conciencia, la presencia, la escucha del inconsciente, la aceptación, y la comprensión son la base de la terapia transpersonal con los caballos.

A veces es necesario curar el alma antes de sanar la mente.

TODA TRANSFORMACIÓN COMIENZA POR UNO MISMO

LOS CABALLOS FRENTE EL DOLOR HUMANO.

Los caballos poseen una capacidad natural para percibir el dolor humano sin miedo ni rechazo. No intentan corregirlo, eliminarlo ni comprenderlo desde la mente. Simplemente lo reconocen y lo acogen desde la presencia. Esta forma de estar es profundamente sanadora.

Cuando una persona se encuentra dentro de un dolor emocional, consciente o no. Su sistema nervioso suele estar en estado de alarma, colapso o hiperactivación. Incidiendo en el flujo natural de la energía, bloqueando distintas áreas de su vida, pudiendo llegar a la propia enfermedad o la perdida del sentido de la vida. Él caballo es capaz de detectar inmediatamente estos estados a través del cuerpo: la respiración contenida de la persona, la tensión muscular, la mirada ausente, hasta la propia desconexión vital.

Frente a ese dolor, el caballo no huye ni invade. Ajusta su distancia, su ritmo y su energía para crear un campo de seguridad. A veces se acerca lentamente, otras permanece cerca en silencio, y en ocasiones simplemente acompaña desde la quietud. Esta regulación natural transmite un mensaje profundo al sistema nervioso humano:

 

"No estás solo, tu dolor esta seguro aquí".

Los caballos no se asustan con el llanto, la tristeza o el vacío. Al no juzgar ni exigir, expandiendo su propia energía vital, permiten que la emoción bloqueada se exprese y complete su ciclo. De este modo, el dolor deja de quedar atrapado en el cuerpo y comienza a transformarse.

En presencia del caballo, el sistema nervioso humano se regula, la respiración se profundiza y la emoción encuentra un cauce natural. Es entonces cuando el dolor puede abrirse al amor que lo originó, transformándose en un hermoso recuerdo integrado.

Los caballos no hacen desaparecer el dolor: lo sostienen hasta que deja de ser sufrimiento. Y en ese sostén silencioso, el amor vuelve a ocupar su lugar.

Este proceso no busca olvidar, sino honrar lo vivido, soltar lo que pesa, renovar la energía y permitiendo que la vida de la persona fluya desde la plenitud y el amor incondicional.

Recuerda quién eres

LO QUE VAS A VIVIR EN ESTE TALLER

Un encuentro presencial de terapia transpersonal, donde María Barber, junto a los caballos, te acompañará a explorar el sentido profundo de la vida y los movimientos invisibles del inconsciente cuántico.

A través de una experiencia vivencial

serás guiado/a a observar tu mundo interno, reconocer los patrones que operan más allá de la mente racional y abrirte a una conciencia más amplia, donde la vida se revela con mayor coherencia y significado.

Este taller ha sido diseñado para que lo vivido trascienda el encuentro y pueda integrarse en la vida cotidiana, permitiendo nuevas formas de percepción, elección y presencia en situaciones reales.

No se trata de comprender desde la mente, sino de recordar desde el Ser:

  • Acceder a capas profundas del inconsciente donde se origina la experiencia

  • Observar creencias y condicionamientos que modelan tu realidad

  • Entrar en contacto con una inteligencia más amplia que ordena la vida

  • Abrirte a una percepción cuántica donde todo está interconectado

En presencia de los caballos, aprenderás a habitar el instante, a escuchar la información que emerge de tu interiror y a alinearte con el movimiento esencial de la vida.

Aprenderás a habitar el vacío sin miedo, a escuchar lo que el alma necesita y a transformar el sufrimiento en comprensión y amor consciente.

Si estás atravesando un duelo, una falta de sentido, un agotamiento que ya no puedes con el alma, una enfermedad, problemas que resolver...... y sientes el llamado a no caminarlo solo/a, este encuentro es para ti.

Permite que los caballos te acompañen a recordar la vida que sigue latiendo en ti.

Reserva tu lugar y entrégate a la experiencia.

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la mirada 

Recuerda quién eres.

Antes de los miedos,
antes de las historias que aprendiste a contarte,
antes de intentar encajar o comprenderlo todo.

Recuerda quién eres cuando el silencio habla,
cuando no necesitas explicarte,
cuando la vida se siente y no se piensa.

No eres lo que te ocurrió.
Eres la conciencia que lo observa.
Eres el pulso que permanece incluso cuando todo cambia.

Recuerda quién eres
y deja que la vida vuelva a ordenarse desde dentro.

Maria Barber

Ejercicio de intimidad

Escuchar el susurro del alma

Busca un espacio en silencio. Siéntate cómodamente y permite que tu cuerpo encuentre una postura de descanso.
Cierra los ojos unos instantes y lleva la atención a la respiración, sin modificarla.
Deja que cada exhalación afloje la mente…
y que cada inhalación te acerque un poco más a ti.

Imagina que desciendes suavemente hacia un espacio interno donde no hay exigencias, ni juicios, ni respuestas correctas.
Solo verdad.

Cuando lo sientas, repite internamente:

“Algo dentro de mí me está susurrando…”

Permanece unos momentos escuchando, sin intentar comprender.
Deja que la respuesta emerja desde el cuerpo, la imagen, la emoción o la sensación.


No como deseo mental, sino como sensación profunda de pertenencia.

No busques coherencia.
Escucha lo que se revela cuando la mente se retira.

Cuando sientas que el ejercicio se completa, coloca una mano en el pecho y reconoce lo que ha aparecido.
No es necesario actuar de inmediato. La conciencia ya ha comenzado a ordenar el camino.

Abre los ojos lentamente.

Este ejercicio no busca respuestas definitivas, sino recordarte, abrir un espacio de intimidad contigo y permitir que el susurro del alma encuentre lugar.

CONEXIÓN

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